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ORLANDO GUILLÉN

ANTE LA COMISIÓN INTERAMERICANA DE LOS DERECHOS HUMANOS

CONTRA EL ESTADO MEXICANO

EN DEFENSA DE LA POESÍA

CATALANA DEL SIGLO XX

Y POR LA VIGENCIA

DE LOS DERECHOS HUMANOS

EN MÉXICO

 

Vaya a la sima arrojado
el Soñador, y veremos,
si le diéramos la muerte,
qué le aprovechan los sueños
Sor Juana

 

 

Orlando Guillén

  

imagen

 

La estampida de los hipócritas

(Carta pública al presidente Fox),

Muerte bastarda en Barcelona

y otros textículos

 

 

 

2

 

3

 

Presentado en formato jurídico ante la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, este libro documenta una larga persecución de Estado y de particulares con instrumentos del Estado en contra de su autor, el poeta mexicano Orlando Guillén (Acayucan, Veracruz, 1945). Dividido en dos secciones, la primera constituye una fundamentada sólida denuncia de cómo la corrupción de la élite intelectual mexicana al servicio del gobierno ejerce desde hace tiempo un poder a su arbitrio capaz de ocultar, perseguir, desvanecer y desaparecer a un escritor reconocido con la más absoluta impunidad y sin retroceder ni ante el crimen; eso por un lado, y por otro una apasionada defensa de la poesía catalana del siglo XX, particularmente de su libro de libros de traducciones, monumental y de vida Doce poetas catalanes del siglo XX, que permanecehoy todavía bajo secuestro de Estado y por cuya aparición sostuvo con riesgo cierto de su vida un ayuno de conciencia de ocho días y medio durante la celebración de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara dedicada a la cultura catalana en 2004. La segunda sección es una muestra de rara belleza contundente de la prosa y el pensamiento crítico del autor en una compilación no exhaustiva que sin embargo abarca trabajos éditos e inéditos que van desde 1977 hasta 2006. Sin demérito de la profunda diversidad y originalidad de su contenido general, las aportaciones más importantes de esta parte son sin duda las espléndidas selecciones de la poesía del mexicano Ramón Martínez Ocaranza y, por primera vez en lengua castellana, de los Dimonis/Demonios del gran clásico de la poesía catalana Jacint Verdaguer.

OTRAS OBRAS DEL AUTOR: Versario pirata, Títulos del miedo, Rey de bastos, Hombres como madrugadas: la poesía de El Salvador, Cherezada en la noche de los alfanjes, El costillar de Caín, Ubú Güey, Tiempal Libro de pinturas     

 

 

 

Prologuillo jurídico

Rosalino F. Guillén Cordero

 

Uno

No soy escritor sino abogado y en consecuencia lo que sigue debe tomarse como una mera opinión de lector.
Presentado en formato jurídico ante la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, este libro documenta una larga persecución de Estado y de particulares con instrumentos del Estado en contra de su autor, el poeta mexicano Orlando Guillén (Acayucan, Veracruz, 1945). Dividido en dos secciones, la primera constituye una fundamentada sólida denuncia de cómo la corrupción de la élite intelectual mexicana al servicio del gobierno ejerce desde hace tiempo un poder a su arbitrio capaz de ocultar, perseguir, desvanecer y desaparecer a un escritor reconocido con la más absoluta impunidad y sin retroceder ni ante el crimen; eso por un lado, y por otro una apasionada defensa de la poesía catalana del siglo XX, particularmente de su libro de libros de traducciones, monumental y de vida Doce poetas catalanes del siglo XX, que permanece hoy todavía bajo secuestro de Estado y por cuya aparición sostuvo con riesgo cierto de su vida un ayuno de conciencia de ocho días y medio durante la celebración de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara dedicada a la cultura catalana en 2004. La segunda sección es una muestra “de rara belleza” (expresión que tomo prestada del –este sí- escritor chiapaneco Gordon Ross) contundente de la prosa y el pensamiento crítico del autor en una compilación no exhaustiva que sin embargo abarca trabajos éditos e inéditos que van desde 1977 hasta 2006. Sin demérito de la profunda diversidad y originalidad de su contenido general, las aportaciones más importantes de esta parte son sin duda las espléndidas selecciones de la poesía del mexicano Ramón Martínez Ocaranza y, por primera vez en lengua castellana, de los Dimonis/Demonios del gran clásico de la poesía catalana Jacint Verdaguer.

Dos

El formato y el texto jurídico son los siguientes:

C. PRESIDENTE DE LA COMISIÓN
INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS
P R E S E N T E

ORLANDO GUILLÉN TAPIA, mexicano, mayor de edad, de profesión escritor, con domicilio para recibir toda clase de comunicados de este Organismo Internacional el ubicado en la calle Uxmal 430 Colonia Vértiz Narvarte, Delegación Benito Juárez, Código Postal 03020 de la cuidad de México, Distrito Federal, con número telefónico (0052) (55) 55 36 67 16 y correo electrónico floresdeuxmal@yahoo.com.mx, autorizando para que las oiga, reciba y coadyuve en la indagatoria correspondiente que al efecto se inicie al C. licenciado ROSALINO F. GUILLÉN CORDERO, con cédula profesional expedida por la Secretaría de Educación Pública número 3466193, como mi representante legal, ante usted con el debido respeto comparezco para exponerle:
Que a través de este escrito vengo a presentar Petición que contiene formal denuncia de presuntas violaciones a los derechos humanos a mi persona por parte del Estado Mexicano, en términos de los derechos fundamentales que contemplan la Convención Americana sobre Derechos Humanos, suscrita en la Conferencia Especializada Interamericana sobre Derechos Humanos [Pacto de San José]; el Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, “Protocolo de San Salvador”; La Carta de la Organización de los Estados Americanos reformada por el Protocolo de Buenos Aires y demás instrumentos internacionales aplicables; en lo que se refiere al primero se vulneran mis derechos según lo dispuesto por los artículos: 1 (que obliga a los Estados partes a respetar los derechos y libertades a toda persona sujeta a su jurisdicción); 5 (derecho a la integridad personal); 7 (derecho a la libertad y seguridad personal); 11, fracción 2 (protección de la honra y dignidad); 13 en sus fracciones 1 y 3 (relativo a la libertad de pensamiento y expresión); 14 (derecho de rectificación o respuesta); 20, fracción 3 (derecho a la nacionalidad); 24 (igualdad ante la ley); 25, fracción 1 (protección judicial); 29 (normas de interpretación del Estado); así como del segundo instrumento, se violentan en mi perjuicio los numerales 6 (derecho al trabajo); 7 (condiciones justas, equitativas y satisfactorias del trabajo); 10 (derecho a la salud); 12 (derecho a la alimentación); 14 fracciones 1, inciso C, 2, 3 y 4 (derechos a los beneficios de la cultura, actividad creadora y cooperación internacional en materia de arte y cultura), sin perjuicio de los derechos tutelados por la Carta de la Organización de los Estados Americanos reformada por el Protocolo de Buenos Aires en materia de normas económicas, sociales y sobre educación, ciencia y tecnología. Al efecto y sin que se trate de una compilación exhaustiva (en razón de lo cual remito a los dominios virtuales www.indymedia.org en todos los países del ámbito de las lenguas castellana y catalana, así como a www.floresdeuxmal.com) y a manera de relación de hechos, presento la siguiente documental pública, sin acogerme al privilegio de que mi identidad sea mantenida en reserva frente al Estado Mexicano:
(AQUÍ INSERTÉ LA ‘DOCUMENTAL PÚBLICA’ QUE CONSTITUYE LA PRIMERA PARTE DE ESTE LIBRO)
A fin de documentar fehacientemente mi condición de escritor de vida y obra, manifiesto asimismo que he integrado el libro La estampida de los hipócritas (carta pública al presidente Fox), Muerte bastarda en Barcelona y otros textículos, del cual la anterior documental pública forma su primera parte; y la segunda se constituye con el siguiente material de próxima publicación, objetivo y relacionado:
(AQUÍ LÓGICAMENTE INSERTÉ LA SEGUNDA PARTE DE ESTE LIBRO)
En relación con los requisitos que impone el artículo 32 del Reglamento de esa Comisión, debo decir que he agotado los recursos del derecho interno mexicano, por primera vez ante la Secretaría de Gobernación en los términos que se relatan en mi carta pública al presidente Fox, haciendo hincapié en que esta instancia del gobierno agota en México los recursos de conciliación política; que si bien como resultado de mi trato con los funcionarios del área citada, aparecieron dos de mis libros retenidos por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, esto sólo pude lograrlo mediante el ejercicio de encadenamientos y otras actividades teatrales y poéticas llevadas a cabo a este fin específico, en tanto el gobierno dejó hacer a su arbitrio al Fondo de Cultura Económica en lo tocante a la publicación de mi libro Doce poetas catalanes del siglo XX, en los términos generales de mi querella contra esa editorial de Estado, y en violación de lo dispuesto por el Pacto de San José en materia de cooperación internacional en asuntos de arte y cultura, situación que me llevó con riesgo manifiesto de mi vida a sostener un ayuno de conciencia de 8 días y medio, durante la celebración de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara en 2004, dedicada a la cultura catalana, sin que el gobierno del presidente Fox, a quien así se lo solicité de manera pública nacional e internacionalmente, atendiera a razones humanitarias basadas en mi condición de minusvalía física, el estado grave de mi salud en lo relativo al funcionamiento de mi aparato digestivo, y a mi edad; y finalmente con fecha 21 de septiembre de 2005 presenté el material que anexo en la parte documental titulado Propuesta de solución definitiva al conflicto que enfrenta al escritor veracruzano Orlando Guillén con el Estado mexicano en términos de derechos humanos y procuración de justicia, que, contra lo dispuesto por la Constitución General de la República en lo que hace al derecho de audiencia, no me contestó el titular de la Secretaría de Gobernación, habiéndoseme comunicado por parte de la Unidad de Gobierno de esa Secretaría por medio del oficio número UG/211/1496/05, lo que sigue:
En relación a su escrito dirigido al Lic. Carlos Abascal Carranza, Secretario de Gobernación, mediante el cual solicita la intervención de esta Secretaría para que el Fondo de Cultura Económica publique su libro “Doce poetas catalanes del siglo XX”, al respecto le informo que por instrucciones del Titular de esta Secretaría y para otorgar la atención y orientación que sea necesaria, lo podrá atender la Lic. Fabiola Torres Lizárraga, Asesora de la Dirección de Concertación Social, solicitándole tenga a bien concertar cita con ella, al teléfono 57-28-73-00 ext. 33058.
Dando cumplimiento a lo establecido por el artículo 8º constitucional, no omito reiterarle la plena disposición de esta Dependencia para intervenir en todos aquellos asuntos que estén dentro de su competencia.
Esa respuesta reduce un asunto gravísimo y de repercusión internacional de persecución a un escritor por el Estado, y de particulares con uso de los instrumentos del Estado, de violación a mis derechos fundamentales y de procuración de justicia, en un mero litigio por la publicación de mi libro Doce poetas catalanes del siglo XX, con el Fondo de Cultura Económica, y lo rebaja a un asunto de “concertación social”; respuesta a la que no di seguimiento por no ubicarse en el área de Derechos Humanos que le corresponde y porque resulta indicativa de la negativa de la Secretaría de Gobernación a resolver mi caso con la dignidad y la altura jurídica, artística y humana que le corresponde, todo esto independientemente que para hacer énfasis en la verdadera posición del gobierno al respecto, la administración del presidente Fox, contrariando los usos y costumbres políticos del país desde que se gobierna por sexenios, por decreto presidencial por primera vez un titular del Ejecutivo deja a su sucesor un empleado de confianza de la jerarquía del Gabinete ampliado, habiendo designado a la actual directora del Fondo de Cultura Económica en funciones hasta el año 2010, extremo que puede comprobarse por la prensa mexicana en fechas inmediatamente posteriores a la presentación de mi propuesta. Premiar el crimen es punir la virtud.
Por razones de forma, le significo que el presente asunto no ha sido ventilado en ningún otro organismo internacional de protección y defensa de los derechos humanos y que mi carta a la Alta Comisionada de los Derechos Humanos en Ginebra no tuvo más propósito que el impuesto por la circunstancia política del momento.
Sirven de fundamento a la presente Petición lo dispuesto por los numerales 33 inciso a); 41 inciso f); 42, 43, 44, 46, 47, 48, 49, 50, 51 y demás relativos y aplicables de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José), así como los artículos 23, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 37, 38, 41 y demás relativos y aplicables del Reglamento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Por todo lo expuesto y fundado, atentamente pido:
Primero. Que me tenga por presentado interponiendo Petición que contiene formal denuncia de presuntas violaciones a los derechos humanos a mi persona por parte del Estado Mexicano.
Segundo. Se le dé entrada a esta Petición en términos de lo que dispone el Reglamento de esta Comisión.
Tercero. En el momento procesal oportuno esta Comisión se pronuncie favorablemente sobre la violación de derechos humanos de los que he sido víctima y, en consecuencia, el Estado Mexicano me repare los daños causados.

México, Distrito Federal, a 5 de Febrero de 2006

ORLANDO GUILLÉN TAPIA

 

ROSALINO F. GUILLÉN CORDERO
REPRESENTANTE LEGAL

Hipócritas A

 

Muerte bastarda en Barcelona

arda el alma en aroma mental!
Sor Juana

En el cementerio del Norte de Barcelona el horno crematorio de la planta incineradora de cadáveres está ya encendido.
A los griegos de la vieja patriarquía teopolita preocupaba para los muertos ofrecer las rituales libaciones y, en demérito de la buena mesa de las aves y las fieras de rapiña, surtir el sobrio banquete ilustre de los gusanos. Severos teomonitas los hebreos dejaban que los muertos enterraran a sus muertos.
Los dos ríos más inmediatos que desembocan en el mar de esta catástrofe que hoy conocemos como civilización occidental no son así fuente de la expedita ceremonia de arrojar nuestros despojos a la piedad del fuego. El fenómeno se explica en el interior de culturas tales cuyos héroes y semidioses vivos iban al y volvían del reino de los muertos. Heraclés recluta para la vida entre los muertos a uno de sus benefactores. En las profundidades del Hades Odiseo vivo es virulentamente repelido por Ayax muerto. “Levántate, y anda”, ordena Cristo al obediente cadáver de Lázaro, y, más tarde, en el año 33 de la era que llevará su nombre, él mismo sacúdese el saco de la muerte.
En la historia general de manera distinta tentalearía en la sombra la arqueología antropognóstica si al descubrimiento del fuego hubiérase propagado la práctica de la cremación de la carroña humana. Sólo polvo quedaría de la noche del pasado, llamarada ciega.
El hombre prefirió que el fuego iluminara el alumbramiento de un nacidomuerto: la reencarnación, la resurrección de la carne, la transmigración. Hijos dejó por todas partes este sueño pródigo. Cuajos vanamente arrancados al futuro. Una pata del ave fénix entra al mito por esta puerta falsa. Con la otra pisa Quetzalcóatl al colarse por puerta aunque pariente verdadera.
Me parece que los amores que hicieron posible la progenie de esta incineratoria costumbre todavía reacia a los tumultos se ventilan al aire de siglos más recientes y de más sórdida tecnología. En Europa, por ejemplo, la imprenta y el cadalso eximen de la necesidad de la memoria mítica de la especie, sobre todo cuando la eficacia de la nave de Dios sobre la Tierra comienza a hacer agua a borbotones. Súbitas se alzan las chimeneas de la Inquisición, y puede comprobarse desde los templetes del poder qué bien arden los heresiarcas, las brujas, el espíritu de los locos, los versos de Juan de la Cruz, la noche oscura, y cómo los muertos no retoñan. Y entre otros brotes civiles también de esta costumbre antecedentes Juana de Arco entre los herejes patriotas iluminados.
Pero el mundo avanza a trote de caballos de fuerza. Voy a resumir en un rayo manifiesto el paso del azar sobre estos que siguen antecedentes finales: los grandes crematorios nazis, la silla eléctrica, los bonzos de Vietnam.
Bordean el litoral de la evidencia las aguas del hecho de que la costumbre de enterrar a los muertos marca el paso de la especie sobre el planeta. Esto obvia con suficiencia por qué a pesar de haberse convertido en un infame comercio y costando carísimo sostenerla prima que yo sepa sobre la barata, precisa y sospecho que higiénica y piadosa de quemar la barca que acabamos de dejar vacía.
En el cementerio del Norte de Barcelona el horno crematorio de la planta incineradora de cadáveres está ya encendido. Saqueo notas periodísticas: esta planta es capaz de reducir a polvo 2 000 cuerpos al año, cifra que representa el 11 por ciento de los servicios mortuorios que requiere la ciudad. Se encuentra en período de pruebas, y para finales de este mes está prevista su entrada en actividad formal. La planta cae bajo la responsabilidad del Ayuntamiento. Un ahorro estimable del orden del 50 por ciento en los gastos de inhumación propiamente dichos y del 70 en el costo del nicho supone a los deudos la cremación de un muerto.
Los prójimos son los últimos datos que gloso: el horno crematorio de Barcelona se ha instalado siguiendo las normas más estrictas para evitar la contaminación, según el modelo suizo. A diferencia de los de Madrid y Zaragoza que funcionan con gas, el del cementerio Norte es eléctrico. La planta incinera un cadáver en una hora, pero los familiares tendrán que esperar por lo menos dos horas y media para recoger la urna: ese tiempo se necesita para el enfriamiento de las cenizas y la separación de los restos humanos de la madera y los clavos del ataúd, lo que se ejecuta mediante un procesamiento de aspiración e imán.
Era de esperarse que la conformidad de la familia cuya intención se hace expresa por el hecho de solicitarlo fuera suficiente para acceder al servicio. Esto no sólo porque así se procede en la inhumación tradicional sino porque por razones de espacio y baratura de costos este tipo de servicio apunta al futuro y por su naturaleza misma tiende a ampliarse. Pero no. Según las informaciones al respecto, “se necesitará un certificado médico que acredite que ha sido una muerte natural, la conformidad de la familia o un documento notarial del finado conforme lo deseaba”.
Dejando a un lado la extrañamente refinada forma que la burocracia cobra frente a la muerte cuando no basta un documento autógrafo pues que se exige notarial, parece establecerse un oscuro sistema de discriminación hacia los muertos.
Si por muerte natural se entiende la que es producto de una enfermedad o del clásico paro cardiaco, y no la expresión filosafica que postula que toda muerte es muerte natural, habrá que concluir que no podrán incinerarse los cuerpos de aquellos que murieron por muerte violenta. Quedarán así fuera de comercio crematorio las muertes de los suicidas, las de los asesinados, las deportivas de los boxeadores, las de las víctimas del terrorismo o de los accidentes, y otras no menos ejemplares.
Muerte. Muerte natural. Y muerte bastarda en Barcelona.

(1982)

Hipócritas B

 

 

 

Sara Bermúdez

presidenta del CONACULTA

 

Sara:
En comisión de secuestro de obra mantienes retenidos, a pesar de haber llegado en su momento a un acuerdo para su salida escalonada, el volumen que recoge mi teatro y la “Obra Completa” del poeta valenciano Francisco Seguí (edición y prólogo míos). Sácalos ya, contra la opinión de tu asesor Felipe Garrido. Yo te doy asesoría gratuita: no pongas en riesgo el negocio de la industria de la construcción en Buenavista. OG

 

 

 

 

 

Pasqual Maragall, president de la Generalitat

de Catalunya

 

President:
El Fondo de Cultura Económica de México me amenazó con la mutilación y ahora con la desfiguración interna del texto de “Doce poetas catalanes del siglo XX” y retiene en perjuicio de su inminencia pública las pruebas finales y los archivos electrónicos de ese libro, y me avisa que ya tiene en su poder la autorización del Llull para pagarme (pero negándose a hacérmela efectiva). Folch no me envió copia de este trámite, y no asoma la cabeza en momentos políticos que le atañen. Está igualmente en juego el asunto de los libros de Enric Casasses y Dolors Miquel en el Instituto Mexiquense de Cultura, del Estado de México, cuyos tiempos están venciéndose sin sus señales. Y del mismo modo, la cuestión de la presentación, difusión e itinerario por los países del habla castellana donde el FCE tiene presencia (anunciado este oficialmente por el Llull y Cultura de la Generalitat en acto en que presentamos el libro con Enric Casasses -epiloguista y consultor en catalán) en octubre de 2003 en Barcelona, como puede comprobarlo por la prensa. Alex Susanna involucró al Llull en un asunto mexicano de lesa humanidad en mi contra, y Folch no lo desmiente con hechos. Envié a usted una carta privada como última gestión. Otro tanto hice ante C. Sáizar, directora del FCE. Por razones de poesía he hecho todo lo que he podido para despolitizar este libro antes de su aparición, y para desinvolucrar al Llull de una infamia mexicana que ya lleva mucho tiempo, y que también ya basta. He dedicado alrededor de un cuarto de siglo para que este bien del espíritu catalán exista en mi lengua y sea recibido con la enriquecedora dignidad que merece, y he defendido la poesía catalana del siglo XX con mi vida desde que presenté el libro en 2000 al FCE, con apoyo institucional y de prensa catalanes que no tenían entonces ni tienen por qué ahora embijarse de la mierda mexicana. Los acontecimientos en el FCE determinan que ha llegado la hora, y la afronto sin más públicamente. Espero que Barcelona empuñe la palma del recto juicio: el seny catalán, como quiere Guerau de Liost, es inmortal. OG.

 

 

 

 

 

 

Folch:
No me has pagado, no has cerrado el asunto de los libros de Casasses y Dolors Miquel con el Instituto Mexiquense de Cultura del Estado de México, nada haces para que tengan lugar las presentaciones en Barcelona, Madrid y México, y el itinerario por los países del habla castellana donde el FCE tiene presencia, anunciados desde octubre del año pasado por el Llull y Cultura de la Generalitat de Cataluña en Barcelona (comprobable por la prensa catalana) de mi libro de libros de traducciones de la poesía catalana del siglo XX. Contra la razón de ser jurídica y política de la institución a tu cargo, estos son los muertos que te jalarán las patas y a quienes nunca vas a dar sepultura:


DOCE POETAS

CATALANES

DEL SIGLO XX

 

 


 

 

 

 

Guerau de Liost, Josep Carner, Carles Riba, Joan Salvat-Papasseit, J. V. Foix, Pere Quart, Agustí Bartra, Salvador Espriu, Joan Vinyoli, Joan Brossa, Gabriel Ferrater, Vicent Andrés Estellés

 

Con Tres Añadiduras:

G

 

 

Maria-Antònia Salvà,
Clementina Arderiu,
Rosa Leveroni

 

 

 

 

Primera respuesta, y de un escritor mexicano,

a la convocatoria abierta para valorar

“Doce poetas catalanes del siglo XX”:

DOCE POETAS CATALANES DEL SIGLO XX

Gordon Ross


Está en prensa y de próxima aparición por el Fondo de Cultura Económica de México un libro que lleva el título de este artículo y que presenta en español la poesía catalana del siglo pasado. Con este texto me sumo al esfuerzo de Orlando Guillén, Enric Casasses y otros poetas y amantes del catalán y del español, para que este libro vea la luz con la propiedad y la seriedad que se merece un contenido de tal trascendencia.

 

UNO
En el origen


En abril de 1980 vio la luz el número uno de la revista Le Prosa. La portada lucía un dibujo de Jorge Martínez Ruiz con la descripción del vestuario del Rey de Bastos, personaje de la obra de teatro La Cabaña de las alondras, obra de niños jarochos que Orlando puso en escena entre niños y en su lugar como niño jarocho en 1979 en Jalapa. El ejemplar que tengo en mis manos a la hora de prosar estas líneas ha soportado las manos de muchos lectores, además de las inclemencias de mis cambios de casa continuos y del clima húmedo: terror de los libros, porque los forros son de vil cartón blanco, del que se usa para envolver antigüedades. Era una revista de poetas que ni siquiera se preocuparon por numerar sus páginas. Como es costumbre circuló por lo bajo, entre amigos y de mano en mano.

Menciono esta revista que él mismo editara porque en ella Orlando Guillén publicó por primera vez una versión suya al español de un poeta catalán. En la sección Antología viva, conocimos la voz de Salvador Espriu. La piel de toro se llama el poema. Esta entrada de la poesía catalana contemporánea en México fue por la puerta que le correspondía: la de abajo, donde transita la gente que sostiene al país.

Orlando se había refugiado años antes en Barcelona, perseguido por sus propios fantasmas y por la cerrazón decadente de la clase literaria mexicana, gobernada por santones más dados a la política que a la literatura, y que, como parte del Estado, se hallaban anquilosados con este; muy lejos ya de la energía que desplegó la para entonces olvidada primera revolución del siglo XX. Era lógico que un poeta negado en su patria se identificara con una cultura a la que se había negado y perseguido, y más con lo que halló: voces profundas, bautizadas por el fuego purificador de la resistencia. La poesía catalana le dio a Orlando un continente.

Sin descuidar el fluir continuo de su obra, se entregó a leer a los poetas catalanes y por ellos conoció su lengua. Celebró su descubrimiento al verterlos al español y compartirlos según pudo con nosotros.

El acto de traducir en Orlando es como el de crear; lo hace por necesidad de vida. Y así también busca publicar, incluso en revistas inverosímiles como aquella suya ZonAeropuerto (oct 91), donde bajo el subtítulo de arte y mercado, y distribuida en los barrios obreros del oriente de la ciudad de México, cobijó un libro de Joan Vinyoli, Viento de cobre; o en la igualmente inverosímil 7 Cambio, revistilla de lo político que, en su edición del 31 de diciembre del 90, trae en su sección cultural (que el poeta dirigió), una muestra de Josep Carner: Serenidad o El Corazón en calma.

Regresó a Barcelona en varias ocasiones para llenar su morral de autores y libros, y tener en sus manos un libro de libros: un baúl de pirata versador, suficiente para que la institución editorial de Estado más importante del idioma español, el Fondo de Cultura Económica, se viera en la tesitura de publicarlo (a pesar de sus Moscas de Cagadero), con apoyo del Instituto Ramón Llull (institución de defensa y difusión de la cultura catalana), en edición bilingüe -que es como editar dos libros, dos, aunque en realidad son muchos más.

 

DOS
El palito de fynanzas


Entre los instrumentos del Rey Ubú destaca el Palito de fynanzas, que es un bodoque de madera que se inserta en las orejas para producir sordera y someter al fuero hacendario a quien reniegue de pagar al Estado. Todos los padres ubús llevan uno en su bolsón de instrumentos. Cualquier voz que suene extraña (en su acepción de extranjera), debe ser acallada, o por lo menos ensordecida, pues así lo exigen las fynanzas reales.

Eso lo sabemos muy bien los mexicanos (o mejor diríamos, mesoamericanos). En nuestro país se hablan aún hoy decenas de lenguas originales, que el ser totalitario del español, en su papel de lengua de Estado, quisiera mandar al panteón.

Un ejemplo proveniente del mundo editorial: entre los escasísimos libros que sobrevivieron a la conquista europea está el Pop wuj. Un sabio maya redactó en quiché un extraordinario texto donde se narra la creación del mundo y de la cultura, sólo comparable con el Canto de Gilgamesh o el Génesis mosaico. De la fuente cronista del cura Jiménez un buen samaritano francés se dio a la tarea de verterlo a su lengua y otro no menos de Samaria de este al español. Mas ahora sabemos por el trabajo posterior del maestro quiché Adrián I. Chávez, quien hizo la traducción desde su idioma, que el texto que conocíamos resultaba ser no sólo corto y chato, sino esencialmente falso. Desde el título, el Popol vuh mostraba la mano del que no sabe. Popol es una palabra que no existe en el maya quiché. Y así lo demás. Cualquiera pensaría que hecha la aclaración se habría de corregir el error. Mas no es así: el propio FCE prosigue imprimiendo masivamente el texto equivocado, mientras la versión del gran poeta quiché I. Chávez se ignora de plano o se conoce apenas referencialmente. Conciente o inconcientemente, por señalamiento o inercia, el Estado (esto es: sus operadores, que lo hacen real), no se interesan por que se conozca en su verdadera valía el texto original, y ningunean así una cultura clásica y un libro mayor.

Lo mismo pasa con la poesía catalana. Queriendo y no queriendo, lo mejor ha sido someterla al Palito de fynanzas. Para empezar es poesía; o sea: voz primera que hace nacer la cultura y crea el mundo; o sea: lo contrario que el Estado: improvisación en estado de pureza, flexibilidad, caos, desnudez, y sobre todo: verdad. Y para acabar, está escrita en un idioma ‘extraño’ que pareciera ser que ni patria tiene. Igual que los mayas, cuyo sino de Estado es el turismo como mejor forma de olvido.

El catalán como el quiché son anomalías que ensucian la tersura hegemónica del español de la real academia del Padre Ubú, que por supuesto no es el mío.

 

TRES
El libro

Este libro busca resarcir de un golpe la deuda; en lo que hace a la poesía de otro modo lo alcanza, y por ello el dolor de su parto.

Arranca con una introducción de Orlado que es a la vez un tratado de la poesía y un repaso crítico a cada uno de los autores publicados. Orlando aprovecha este foro magnífico para develar su conocer y sentir sobre el ejercicio de la palabra, en un texto complejo, profundo, de rara belleza, que nos recuerda y alerta sobre lo que vamos a leer. Es el manifiesto de un poeta maduro que ha remado rayo abajo y que reflexiona desde el margen de dos idiomas hermanos, desde el puente entre dos tensiones. Es una visión crítica desde la poesía; la más difícil, y cuando se logra, como es el caso, la más valiosa.

Luego vienen los libros en cronología:

Guerau de Liost, La ciudad de marfil
Josep Carner, Serenidad o El corazón en calma
Carles Riba, Libro segundo de Las Estanzas
Joan Salvat-Papasseit, El poema de la rosa en los labios
J.V. Foix, Crónicas del ultrasueño
Pere Quart, Vacaciones pagadas
Agustí Bartra Quetzalcóatl
Salvador Espriu, Final del laberinto
Joan Vinyoli, Viento de cobre
Joan Brossa, La marejada
Gabriel Ferrater, Teoría de los cuerpos
Vicent Andrés Estellés, La gran fogata de los costales de leña
Rosa Leveroni, Cinco poemas desolados y otros poemas
Clementina Arderiu, Poemas de Canciones y elegías
Maria-Antònia Salvà, Poemas de Espigas en flor

El nombre del libro es Doce poetas catalanes del siglo XX, aunque sean quince. En la introducción, con lógica de Alicia en el espejo, Orlando aclara la sinrazón. En todo caso, de cada uno hay un libro por lo menos, y muestras espléndidas de las mujeres, que se podrán leer en catalán y en español.

Presumo que la selección de los doce originales (que proviene de Joan Vinyoli y es avalada por Orlando y por Enric Casasses), más las tres invitadas, abarca el panorama poético catalán del siglo pasado. Todos muertos; la obra pesa lo que pesa.

Después de los libros prosigue un Apéndice de varia intención, donde se transcriben 23 textos de estos mismos autores o sobre ellos, desde poesías escogidas hasta prólogos y libros de poesía, conversaciones y ensayos, que enriquece lo leído y permite ahondar en los poemas.

Cierra el libro un Epílogo de Enric Cassases, poeta catalán de la actual generación, donde despliega la historia del idioma y la poesía catalanas desde Ramón Llull a quien nosotros conocimos como Raymundo Lulio. Enric, lingüista por convicción, habla sentado en el amor y en el conocimiento profundo de su lengua y sus autores, por lo que completa el viaje y arropa de la mejor manera nuestra lectura.

Esta batería de textos, tanto los poéticos como los críticos, presentan (y nos adentran de un golpe en ella) a la poesía catalana contemporánea, y cubren un enorme hueco en la cultura del idioma español.

 

CUATRO
El cronista


Esa tarde que Vinyoli le señaló a Orlando el nombre de los doce, según narra este en la introducción, ninguno de los dos se imaginó que quedaría en el recuerdo colectivo de dos culturas, que en cuerpo y en espíritu sus poetas se daban una mano franca.

Que Cataluña llegó a la América con la España, ni duda cabe. También los moros, y cada uno tensó su raíz y enraizó y se hizo nosotros. Mas por fuerza de venir juntos del mar lejano, de ser primos y hermanos frente a los ajenos, sus diferencias se minimizaron. Mi bisabuelo era catalán y en mi casa jamás me contaron que hablara una lengua distinta al español. Algunas palabras habrán permeado un leve sentir del mundo, no más.

Es significativo que sea mexicano de Veracruz el que lleva al español esta voz. Por supuesto en el español que los mexicanos hemos hecho nuestro.

Con su ejercicio de traducción Orlando paga el servicio de los cronistas hispanos que rescataron palabras valiosas para los mexicanos, al ser también cronista y puente de la voz catalana contemporánea. Boca de lo que no puede quedar mudo.

Con la caída de la República en España vino a México una oleada de los que rápido se volvieron hermanos. Con ellos volvió a llegar Cataluña, pero hablaba en español. Pensadores, médicos, abogados, artistas, hombres y mujeres, ensancharon este país con los otros españoles que nos nutrieron. El sentir y la inteligencia mediterránea se amalgamaron suavemente a lo que somos hoy.

Ahora escuchamos la voz de sus poetas y con ellos el sonido de un nuevo idioma que sin saberlo es viejo entre nosotros. Conocerlo es conocernos.

En esta traducción triunfa lo destinado a llegar a todos: la voz verdadera.

Más allá de lo catalán, es poesía.

Orlando hace diamantando una copia al carbón, y resulta un poema nuevo y fiel de su original. Así se multiplican como los panes.

Cuando el traductor es un verdadero poeta y está por ello al servicio de la poesía, se gana un nuevo libro. Mas son quince. De pronto tenemos quince nuevos ojos por dos, pues la versión de Orlando nos permite entrar al verso en catalán y hacer un apareamiento de idiomas.


CINCO
La feria de los libros


La feria del libro de Guadalajara, la más importante del idioma español, está dedicada este año a la cultura catalana, y en particular a la memoria de don Leopoldo Zea, profesor emérito de nuestra Universidad, mexicano de Cataluña. La coincidencia es destino. Qué mejor espacio para los doce más tres poetas, que entrar ahora sí por la puerta alta y ancha del reconocimiento, ya inevitable. Don Leopoldo lo celebraría.

Según sé por Orlando la edición de este libro ha estado plagada de piedritas en el zapato cuando no de verdaderos fosos, de rabias y odios, de la resistencia del poderoso aún después de vencido. No es extraño que el catalán y la poesía tengan que batallar hasta el final contra los sordos, aunque a estos les sea inútil. Han querido mutilar el texto, atrasar la fecha de edición, recortar las presentaciones y la promoción, y el colmo, le han obstaculizado los pagos que vienen de Cataluña al traductor. La rabieta de los personeros de Estado (o sea: de los señorones que lo sustentan y se arrogan serlo), puede incluso impedir que esté listo para la feria de Guadalajara, lo que sería un crimen contra dos naciones: la catalana y la hidranación del español.

La poesía no tiene más destino que ser cantada y es imposible detenerla. La voz viva de los pueblos, menos.
Ahora exigimos ver el libro y celebrarlo.

Orlando ha cumplido con su cuota que es tan vasta como su genio. Gracias, poeta.


Valle de Bravo, sept 04


Gordon Ross, escritor y ceramista chiapaneco. Es autor de un tomo de cuentos: Fuera del jardín, y tiene en proceso una novela de vida: El Reportero.

 

 

 

 

 

 

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Orlando Guillén
México, Carlos Salinas y la generación del 68

Cuando puedas me pasas el taladro, ¿no? para instalar una cierta infinitud en la pared del fondo y mañana te lo regreso.
Enric Casasses


A manera de cierre a las presentaciones paralelas de mi libro de inminente aparición “Doce poetas catalanes del siglo XX” que he venido llevando a cabo en recurso a la opinión pública nacional e internacional y en respuesta a la actitud asumida por el Fondo de Cultura Económica de México en mi perjuicio y el de la difusión y el conocimiento de esta obra panorámica y monumental de traducciones (en demérito de mi autoría esa editorial sembró recientemente confusión en los lectores mediante un montaje fársico de prensa en periódicos mexicanos), doy a conocer ahora, por primera vez en cualquier medio formal y extensivo este documento, origen de la persecución octaviopazcarlosalinista en mi contra. Va también por la plena vigencia de los derechos del hombre y del ciudadano en México y por el alto al veto y toda forma de omisión hasta la desaparición de escritores vivos en mi patria.
Se lo dije en entrevista a Gordon Ross: parece fatalidad llulliana (su obra también fue perseguida), y Llull es mucho poeta: hoy, tras los hechos de delirio tremendo del franquismo contra las lenguas minoritarias y sus autores, la poesía catalana del siglo XX también entra perseguida a la lengua castellana.

México, Carlos Salinas y la generación del 68

PRIMERA CUCHILLA
(Prolegato)

Señoras y señores y público en general: el 11 de noviembre del año pasado el diario EL PAÍS publicó un artículo del profesor Enrique Ruiz García en torno al virtual en ese momento prójimo presidente de México. Lo ahí expuesto -sobre todo la ubicación generacional de Carlos Salinas, cuya cabeza proponía con arte menor que maña en la bandeja sangrienta del 68 mexicano-, me impuso la mordiente que acosa mi respuesta (cuyo contenido reproduciré íntegro en la segunda cuchilla de estas páginas negras, y eso a pesar de los acontecimientos políticos mexicanos más recientes y conocidos). Tengo a mano la evidencia epistolante de que el consejo de redacción de ese periódico precisó de alrededor de 45 días para ‘desestimar’ su publicación. Para desestimarla, es cierto, pero también para vulnerar mi más que elemental derecho a la réplica: como escritor y como ciudadano mexicano, y desde luego como persona que en su momento fui de un movimiento juvenil, universitario y urbano que aún hoy nomina con su número extremo a una generación de mi país
-cualitativamente viva para decirlo en términos de sociología en chinga. ¿Me halagó elegante tal actitud desde un periódico cuya sedicencia independiente y democrática se contesta sola por ser coto cercado de una misma filia (en sus 10 0 12 años de vida las voces a capela pueden fácil contarse con los dedos de la manca), y por una constante editorial que en líneas generales es expresa apología del tedio? Quizá. Razones diversas que no tienen por qué venir a cuento al paso de los días me alejaron de esta cuestión. La aparición en el mismo matutino de un artículo de Jorge Castañeda, destinado a legitimar la campaña electoral mexicana por méritos del candidato del partido gobernante; más la publicación también en ese medio de algunos artículos y hasta crónicas sobre el asunto (a los que alguien pudiente suministró el arduo honor de la tipografía); y más, finalmente, el panegírico del sistema político mexicano que acometió en ese mismo lugar pero en fechas más cercanas el embajador de México en España (excelentísimo señor cuyo nombre no recuerdo), han venido en cambio, sí, de sopetón a recordarme la segregación de que fui objeto por motivos de opinión, y a plantearme la difusión de mi texto por imperativos de conciencia -y no sólo de conciencia política. Esto no es pues ni quiere ser una denuncia que pudiera formar parte de algún etéreo y particular anecdotario de ninguneos: es simplemente un modo de dar a conocer a la opinión pública española (y por extensión a la europea) una visión de la actual política mexicana que, por más que subjetiva y vagamente sombría, se engendra y se alza desde la periferia crítica -frente a la que se ofrece directamente procesada por los fuegos fatuos del panteón intelectual mexicano. Es discutible si por motivos distintos, pero igual que al enano Tuntún al Octavio Paz hay que guisarle aparte, y si el lector es paciente e improbable le verá servir de pasto al colofón.

SEGUNDA CUCHILLA
(México, Carlos Salinas y la generación del 68)

Jilguero llama el pueblo allá en el rancho grande al mitinero en campaña que tañe las excelencias del Ungido sexenal de turno, y tal se gradúa el 11 de noviembre de 1987 y con el artículo “El próximo presidente de México”, Enrique Ruiz García: jilguero de lujo si se quiere, pero jilguero; jilguero que presenta en sociedad al Candidato frente a Europa. Doy cuenta de tan brusca ave de entrada porque es pájaro de cuenta, mas lo que realmente cuenta son las corcheas del trino, incidentes melódicos de los que pasaré a ocuparme ahora ya sin más.
Afronto el riesgo de poner a salvo un muerto por un vivo obvio, pero por mí que siga la yunta andando: ni la mexicana ni la realidad política de ningún otro país permiten una lectura enrevesada, al revés o mágica: requieren por lo llano de una lectura informada y crítica; de que quien las esté leyendo no lo haga con los pies. Hay que saber que en la vida la lectura interesada o usurera de, por ejemplo, La Serpiente Emplumada, antes que echar a volar se morderá la cola. De antemano privada la llamada cosa pública, la democracia clásica es un garbanzo de frimén: en el interior de un mundo esclavista no deciden más que los hombres libres: es decir: los amos. Los pocos kilos que desde entonces el asunto ha perdido en sustancia los ha recuperado en la forma, y así se mantiene sin un solo gramo de grasa patinal. Brazos de una misma camisa de fuerza, dos tendencias dirimen entre ellas la cabeza espantapájaros visible del imperio del sol poniente, y no se olvidan de guardar por eso la forma votiva de las urnas. A imagen y desemejanza, tampoco y mucho menos el sistema político dominante mexicano pierde compostura de clase y, por encima y por debajo del dedazo, pasa por los comicios el tarjetón del carro de su legitimación. En ambos casos pues el grueso de la gente vota a menos y, según su circunstancia gobiernan los intereses que gobiernan, y las personas según su capacidad y según su bellaquería. La administración política mexicana forma parte precaria de las nominadas democracias occidentales, lo que no da a estas alturas para que nadie se rasgue los sarapes. Los partidos tradicionales mismos, giróvagos a derecha e izquierda del que ejerce el poder, han venido bailando hasta ahora el Son de laNegra de la comparsa. Con los naturales vaivenes de la danza, claro.
La primera fase del movimiento armado que acabó con la dictadura de Porfirio Díaz abrió de patas al poder a Francisco Madero. Tras el cuartelazo de La Musa de La Cucaracha y más balas y más muertos, la segunda elevó más bajo a la zorra miope Venustiano Carranza. Esta época no significó ni tenía por qué ningún salto cualitativo en la vida de las grandes mayorías. Su papel fue el de poner los muertos, y su beneficio retórico: el contenido de un par de artículos de la Constitución de 1917. Y es que, asunción aparte de factores internos y externos, Madero estaba hecho de la misma madera que el resto de la burguesía terrateniente, y Carranza venía nada menos que de ser gobernador de Cohahuila con el pájaro porfirio. A Madero lo sobrevive todavía la frase emblemática “Sufragio efectivo. No reelección”, una de las claves de la abundante estabilidad política mexicana; a Carranza apenas si sus crímenes.
Pancho Villa y Emiliano Zapata que encarnaron cada uno a su modo la figura real del pueblo en armas y son los grandes perdedores, pagaron con la vida su ingenuidad frente al poder, su propio peso militar y su temida capacidad de convocatoria.
El tributo a la no reelección, ‘postulado’ que tantos reyezuelos sexenales nos deparó a los mexicanos, lo pagó con cuerpo y alma el general Alvaro Obregón, llamado El Manco de Celaya, al intentar de mano el doblete. ¡El fusil ha muerto; viva el cañón!: porque instituye míticamente la corrupción endémica del sistema mexicano, a Obregón le sobreviven: primo: el grito de que nadie resiste un cañonazo de cincuenta mil pesos; secundo: su viuda alegre llamada Hacienda, Los Pinos o Programación y Presupuesto; tertio: el monumento a su brazo maese en el saco de San Angel.
La asamblea dispersa de los intereses o tendencias o facciones surgidos de tantos caudillatos productos por la lucha armada, expresaba su poder a través de una intrincada gama de partidos locales, regionales o cuasinacionales. El colmillo sin escrúpulos retorcido de la zorra hipermétrope Plutarco Elías Calles, alcanzó a fundirlos en el crisol por consenso (es un decir) del Partido Nacional Revolucionario, abuelo del PRI actual, y se erigió a la sombra en Jefe Máximo, y fue el último Caudillo. Y así parió la zorra a la familia revolucionaria sin haberla parido, y fue su comadrona, y así comenzó a nalgadas chillando ese atroz bebé.
(Podría, pero no me resisto a ahorrarme el paréntesis: evidentemente aquí está el punto de arranque de otro de los ‘insondables misterios’ del PRI: el reparto del pastel entre parientes y compadres: cabezas de tendencias; cabezas de intereses creados de la Revolución que empieza a institucionalizarse. Todo queda en familia. Hasta hoy que, perdida la memoria, a los ojos de Onán todo es puñeta)
José Revueltas  Dios en la TierraAl Maximato le dio la patada en el culo Lázaro Cárdenas tras alcanzar la presidencia bajo su manga. Al hacerlo, consolidó el poder presidencial pero también su funesta secuela: el presidencialismo, que padecemos. Estos son los hechos de Lázaro cuando se levantó y andó: hizo efectivo el mando último de la institución presidencial sobre la milicia; inició un plan de reforma agraria, educación básica gratuita y expansión y fomento del sindicalismo; orientó su gobierno hacia un socialismo populista; fortaleció las bases del reetiquetado Partido de la Revolución Mexicana; echó a andar la tradición de refugio y asilo políticos, y proclamó la independencia nacional y la autodeterminación de los pueblos. Y fueron todos los días de su poder 6 años; y engendró con el dedo a Manuel Avila Camacho, que comenzó la larga marcha atrás manteniendo en lo posible la retórica; y engendró con el dedo a Miguel Alemán, que casó los intereses de gobierno con los de la burguesía nacional, abrió las puertas al capital estadunidense (por lo que se ganó a pulso el título de Míster Amigo) y amasó una formidable riqueza personal de la que hoy es testimonio lleno de imágenes el emporio televisivo Televisa, por ejemplo; y engendró con el dedo a Adolfo Ruiz Cortines, que hizo poca y sórdida política y mucha administración; y engendró con el dedo a Adolfo López Mateos, que se paseó por el mundo al grito de “concordia en el concierto de las naciones”, y que reprimió a ferrocarrileros y maestros; y engendró con el dedo a Gustavo Díaz Ordaz, que en 1968 hizo tomar por el ejército la Universidad Nacional y saludó con sangre los Juegos Olímpicos al ordenar la matanza indiscriminada de manifestantes estudiantiles y vecinos en la Plaza de las Tres Culturas del complejo habitacional de Tlatelolco; y engendró con el dedo a Luis Echeverría, que ni pudo restañar heridas (salvo la propia en plena frente -producto de un hondazo que algún estudiante a David pretendiente no mereció en efectivo ni siquiera el cheque de una porra entre los goliatras -acaso por su escasa eficacia y por la edad de su talonario), ni sustraerse a la represión paramilitar de 1971 conocida como El Halconazo, y que, por si fuera poco, comenzó la política devaluacionista; y engendró con el dedo a José López Portillo, que nos exhortó a prepararnos para administrar la riqueza, nacionalizó la banca, devaluó con su aro al empujarlo al peso, y tuvo que salir por piernas; y engendró con el dedo a Miguel de la Madrid, que esta es la hora en que todavía no para de devaluar y devaluar, y que, como se sabe, no hace mucho engendró con el dedo a Carlos Salinas de Gortari.

TEXTO COMPLETO


 

 

 
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Orlando Guillén
En libertad bajo palabra

 

Este es un saludo a la aparición
del último tomo de las Obras Completas de Octavio Paz
Fondo de Cultura Económica, 2 004
El texto, inédito fuera de ciertos rincones
sentimentales de la verde sucesiva
provincia mexicana, lo publiqué en las postrimerías
de la vida de ese autor
Su aparición me significó
el cese directo en la agencia estatal de noticias NOTIMEX

Anósfeles

1935 es la fecha que Octavio Paz escogió por punto de su obra poemática de salida por sobre los despojos de su ser adolescente, mas tengo a mi mano a la disposición del día cuatro muestras simbólicas. Con este lastre bellaco por suma, el volumen Libertad bajo palabra expone por lo que tiene de real su poecracia presunta desde aquel año hasta 1958. Aparecido en 1960 en Letras Mexicanas del Fondo de Cultura Económica, ya fue adulto y alcanzó la edad de la razón. A doble acoso piratafuentes el autor y sin más propósito que servir a la poesía, apronto la revisión del presente seguimiento de ese material de lectura. Lo primero que escande a la vista al ripio que esconde es la metáfora judicial con que Opaz nomina a un recuento que, al momento de asomar a balcón, constituía en bruto la fruta esencia de su hacer en verso. La figura jurídica de la libertad bajo palabra (ajena hasta donde sé al derecho penal mexicano) consiste en la que alcanza un convicto (en determinado momento del proceso o de la condena y de acuerdo con ciertas formalidades) a cambio del juramento de no reincidencia –en cuyo caso volvería a ser apañado; y es una libertad condicional y rigurosamente vigilada, pero también una propuesta de reinserción social. Y la rendija legal por donde zanjan la alcantarilla los soplones. Haylas malas películas gringas que maman argumento de los pechos generosos de esta madre figuranta de derecho. Y es que involucra por lo común a reos de ese orden y hay en ella paño de donde melodramar. Y más en una cultura del ego actuante y excluyente, la propiedad privada y mojonera, y la violencia exacerbada como extrapolación sustituta de una ética imposible por fraudulenta de la imposición del yo sobre todas las cosas. La pregunta cobra cuerpo y forma por sí misma: ¿qué tienen que ver todas esas mamadas gestuales con la libertad de la poesía que es la libertad creadora del espíritu? Prologa Lbp y desbalaga OP este rebaño de chivas mansas, sarnientas: “Invento la quemadura y el aullido, la masturbación en las letrinas, las visiones en el muladar, la prisión, el piojo y el chancro, la pelea por la sopa, la delación, los animales viscosos, los contactos innobles, los interrogatorios nocturnos, el examen de conciencia, el juez, la víctima, el testigo. Tú eres esos tres. ¿A quién apelar ahora y con qué argucias destruir al que te acusa? Inútiles los memoriales, los ayes y los alegatos. Inútil tocar a puertas condenadas. No hay puertas, hay espejos. Inútil cerrar los ojos o volver entre los hombres: esta lucidez ya no me abandona”. Cuál lucidez, porque esta lucidez es alucine: ¿la del inventor sin foquito del festín sumario de la bacinica de Esopo? A salvo los pedos acedos y la barba gamborinera de este griego vetusto que no entran al quite, ¿la lúcida hez de quién puede dejar con el culo al aire a aquel que inventó en la cárcel cagar en cuclillas y de un brinco sobre el cagadero cagar de aguilita? No sé desde dónde porque nunca vocó por Lecumberri, pero si Paz no quiere reinsertarse en la sociedad humana porque le parece lo que le parezca (después de algún crimen oscuro que purga pero no en la cárcel como un misterio para los demás), no tiene sentido que se acoja a una figura de prótesis judiciaria encima retórica que, como la libertad bajo palabra, tiene por signo entre otras esa consecuencia. Y voy por lo que sigue: un examen de conciencia en el cual se sea simúltiple el juez, la víctima, el testigo, no sólo escamotea a estos tres a la conciencia sino al criminal. Y así pues no es posible esperar de la propuesta pazota una escritura de conciencia y sí un juego de espejos: asunto de protección y vialidad que regentea congal en el ombligo. En aquel examen referental no hay por supuesto a quién apelar ahora: ya en su amañamiento previo se enconcha la argucia de la destrucción de quien te acusa. CoOPera con un OPer OPerado en el aire el tumulto provocado por la intervención de El Enfermero: “Romperé los espejos, haré trizas la imagen –que cada mañana rehace piadosamente mi cómplice, mi delator-. La soledad de la conciencia y la conciencia de la soledad, el día a pan y agua, la noche sin agua. Sequía, campo arrasado por un sol sin párpados, ojo atroz, oh conciencia, presente puro donde pasado y porvenir arden sin fulgor ni esperanza. Todo desemboca en una eternidad que no desemboca”. Trizas de la propia imagen el rompimiento de los espejos no es crimen de lesa humanidad ni siquiera frente al suicidio. El suicida por lo menos comete asesinato y en su propia imagen y en su propia acción extremas, es su cómplice y es su delator. Si la soledad de la conciencia y la conciencia de la soledad se redujeran al día a pan y agua y a la noche a secas, sería más ojo atroz el apando que la conciencia, y claro: ni sequía ni campo ni eternidad arrasados por la opulencia alguna de ninguna incontinencia verbal. Lo que sucede es que Opé no está hablando de la poesía sino de su escritura personal, y ahí es muy libre de hacerlo bajo palabra o bajo tierra. Porque Pe no está hablando del crimen, de la angustia existencial, de los desdoblamientos irreparables de la psique: está hablando de sus respectivas fenomenologías; de las vagas musarañas de la intelectualización. La poesía está afincada en la imaginación y en la vida. Villon es al azar simultáneo del tiempo un poeta y un criminal. Inútiles los memoriales, los ayes y los alegatos.

continúa...

 
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Verdaguer
Dimonis/ Demonios



Selección y nota de Enric Casasses
Versiones de Orlando Guillén


JACINT VERDAGUER “ESTRANYAT DE L’ESPECTACLE”
JACINT VERDAGUER “EXTRAÑADO DEL ESPECTÁCULO”


Apenas ahora en 2002, a cien años de la muerte del poeta, salieron a la luz por primera vez los famosos cuadernos de exorcismos de Verdaguer. No podemos comprender cómo una obra, aún siendo incompleta, de un clásico de la lengua y del espíritu como Verdaguer haya podido dormir tanto tiempo a la sombra. Debía de dar miedo a la iglesia o a ciertas personas concretas. Los cuadernos se conservan en la Biblioteca de Cataluña y en la Episcopal de Vic; y en la cubierta de uno de ellos alguien escribió con lápiz de cera, en diagonal, OJO! Ahora, finalmente, salen de la mano de la editorial Barcino, y como volumen segundo de los Quaderns de revelacions, exorcismes i visions. El primer volumen apareció hace años, y no tiene tanto interés. Este segundo, sí. Se trata de los apuntes que Verdaguer tomaba al llegar a casa después de participar en las sesiones de exorcismo o de oración, como les llama él, y que quizá a pesar de su carácter de puro esbozo hecho de prisa, a la postre serán una de las obras más importantes y leídas del padre Cinto y de la historia de la espiritualidad europea. Los demonios, acorralados a base de oraciones, desembuchan, cantan, cuentan todo cuanto saben del mundo del espíritu, que es el suyo. Los diablos puede ser que sean malos, pero son ángeles (caídos): es decir: espíritus puros que saben todo lo que se hace y se deshace en el mundo del espíritu, y en consecuencia en el mundo nuestro de cada día: saben que Jesús acabará triunfando y que Verdaguer es un santo: Uno de los demonios canta: “Ay, Verdagué,/ nunca te olvidaré”. Uno de los malignos confiesa que estarían dispuestos a andar mil años de rodillas sobre espinas si pudiesen ser perdonados. La primera frase de la primera libreta, y que podría servir de título, porque la obra no tiene título, es “Estrañat de l’espectacle”. Sea cual sea su título, nosotros le llamamos Dimonis.
Espiritualmente esta obra es un abismo como pocos y tiene momentos, hay que decirlo, divertidísimos. Su factura y su lengua demuestran que Foix tuvo razón al escribir en 1918 que en la prosa de Verdaguer se encuentra “un fondo jubilosamente dadá”. Efectivamente algunos parágrafos tienen el tono y la textura de la palabra como tal, como dirían los futuristas Krutchónij y Klébnikof: coplas, onomatopeyas, palabras deformadas, rimas pareadas (“San José es un cordero trasquilado del pescuezo, / que los que no quieran lana lo invoquen por eso”, o aquel demonio que le dice: “O tú me dirás atrás Satanás,/ o yo te diré atrás Verdagué”), y otros etcéteras. El estilo de Verdaguer es “libre y natural, pero nada primitivo ni cándido”, según Foix.
Los diálogos de Verdaguer con el maligno, con el mal, son un libro del amigo y del amado, pero con el diablo.
Esta pequeña selección de dichos de los demonios de Verdaguer podría ser mucho más larga. En cada página hay diversidad de perlas, poemas finísimos, o brutales; la maestría espiritual de Verdaguer en su aspecto más privado, más secreto, más íntimo y por tanto más a su aire, más atrevido, y me atrevería a decir más bestia. Aquí todavía no anda propiamente en defensa propia. Aquí trabaja en defensa del bien, de la realidad (la creación). A veces uno diría que se está armando espiritualmente para la guerra que le espera. Habiendo intimado con los demonios, ¡qué te van a venir a contar el obispo y el marqués!
La selección que había yo elaborado para la actuación en la plaza del Rey con Neus Dalmau, en 2003, para clausurar el año Verdaguer y comenzar el siglo Verdaguer, ha sido traducida ahora al castellano por Orlando Guillén, de quien está a punto de aparecer por el Fondo de Cultura Económica su obra panorámica Doce poetas catalanes del siglo XX. El poeta y traductor mexicano me comenta que si estos demonios hubiesen aparecido no ya en su momento, nomás con que hubieran salido hace cuarenta años, en la famosa década de los sesenta, la marca hubiera sido muy poderosa en todos quienes escribíamos o comenzábamos a escribir entonces. A mí me parecen un acontecimiento cultural de primera magnitud. De momento casi nadie ha dicho casi nada. Pero ya va estallando, ya va estallando, la bomba. Señores: ¡finalmente ha sido desescondido el libro que nos tenían escondido de nuestro gran clásico, de Verdaguer! Y si lo tenían escondido es por una simple razón: por lo que dice. En los días de hoy, cuando las cabezas de la juventud se ven machacadas por tantos tipos de demagogia, ya les vendrán bien unas pocas palabras de verdad, inmunes por la cara al paso del tiempo.
Verdaguer convocó y convoca la unanimidad del pueblo y de los artistas alrededor de su obra, verdadera Renacencia del alma de la poesía para todos los que escribimos en catalán. Para decirlo con Blake, toca los cielos como si fuesen un instrumento, un arpa, y entre sus cuerdas ve la musa, de una belleza inexpresable en palabras, y la expresa en palabras. Esta musa es la tierra, la naturaleza, el universo, su madre, la belleza, la Roseta del mas d’Eures, la bondad, su pequeño pueblo... y él es tan humilde como corresponde al poeta más ambicioso que haya dado la especie: “¿Para qué, para qué, engañosa poesía, / me enseñas a levantar mundos? / ¿Para qué escribir más versos en la arena? / Playa del mar de los cielos, / ¿cuándo sucederá que en tu página serena / podré escribirlos con estrellas?”
Ahora sí, al cabo de cien años, podemos comprobar que efectivamente Verdaguer también hizo el misterioso viaje interior (¿interior?) de la lucidez impublicable de la cual hoy ofrecemos estos recortes.

Tot just ara el 2002, al cap de cent anys de la mort del poeta, han sortit a la llum per primer cop els famosos quaderns d’exorcismes de Verdaguer. No entenem com una obra ni que sigui incompleta d’un clàssic de la llengua i de l’esperit com és Verdaguer hagi pogut dormir tant de temps a l’ombra. Devia fer por a l’església, o a certes persones concretes. Els quaderns es conserven a la Biblioteca de Catalunya i a l’Episcopal de Vic, i a la coberta d’un d’ells algú va escriure, en diagonal, amb llapis de cera, OJO! Ara surten finalment de la mà de l’editorial Barcino i com a volum segon dels Quaderns de revelacions, exorcismes i visions. El primer volum va sortir fa anys i no té tant d’interès. Aquest segon, sí. Es tracta dels apunts que Verdaguer prenia a l’arribar a casa després de participar en les sessions d’exorcismes o d’oració, com en diu ell, i que potser, no obstant llur caràcter de pur esbós fet a correcuita, al final seran una de les obres més importants i llegides de mossèn Cinto i de la història de l’espiritualitat europea. Els dimonis, acorralats a base d’oracions, xerren, canten, diuen tot el que saben del món de l’esperit, que és el seu. Els diables potser són dolents però són àngels (caiguts), és a dir, esperits purs que saben tot el que es fa i es desfà al món de l’esperit i en conseqüència al nostre món de cada dia: saben que Jesús acabarà triomfant i que Verdaguer és un sant. Un dels dimonis canta: “Ai Verdagué, jamai t’oblidaré”. Un dels malignes confessa que estarien disposats a anar mil anys de genolls sobre espines si poguessin ser perdonats. La primera frase de la primera llibreta, i que podria servir de títol puix que l’obra no té títol, és “Estranyat de l’espectacle”. Sigui quin sigui el seu títol, nosaltres en diem Dimonis.
Espiritualment l’obra és un abisme com n’hi ha pocs i té moments, cal dir-ho, divertidíssims. La seva factura i la seva llengua demostren que Foix va tenir raó d’escriure el 1918 que en la prosa de Verdaguer hi ha “un fons joiosament dadà”. Efectivament, alguns paràgrafs tenen el to i la textura de la paraula com a tal, que dirien els futuristes russos Krutxònikh i Khlébnikov: cantarelles, onomatopeies, paraules deformades, rimes rodolíniques (“Sant Josep és un esquilat de clatell, / que els que no vulguen llana invoquen a ell”, o aquell dimoni que diu: “O tu em diràs atràs Satanàs, / o jo et diré atràs Verdaguer”), i altres. L’estil de Verdaguer és “lliure i natural, però gens primitiu ni càndid”, deia Foix.
Els diàlegs de Verdaguer amb el maligne, amb el mal, són un llibre de l’amic i de l’amat però amb el diable.
Aquesta petita selecció de dites dels dimonis de Verdaguer podria ser molt més llarga, perquè a cada pàgina hi ha diversitat de perles, poemes finíssims, o brutals, la mestria espiritual de Verdaguer en el seu aspecte més privat, més secret, més íntim i per tant més deixat anar, més atrevit i m’atreviria a dir més bèstia. Aquí encara no va pròpiament en defensa pròpia, aquí treballa en defensa del bé, de la realitat (la creació). A voltes hom diria que s’està armant espiritualment per a la guerra que li ve. Havent intimat amb els dimonis, què t’han de venir a explicar el bisbe ni el marquès!
La tria que jo havia fet per a l’actuació a la plaça del Rei amb Neus Dalmau, el 2003, per a clausurar l’any Verdaguer i començar el segle Verdaguer, ha estat traduïda ara al castellà per Orlando Guillén, de qui està a punt d’aparèixer al Fondo de Cultura Económica la magna panorámica
Doce poetas catalanes del siglo XX. El poeta i traductor mexicà em comenta que si aquests dimonis haguessin aparegut, no ja en el seu moment, només que haguessin sortit fa 40 anys, en la famosa dècada dels seixanta, la marca hauria estat fortíssima en tots els que escrivíem o començàvem a escriure aleshores. A mi em semblen un esdeveniment cultural de primera magnitud. De moment no en diu gaire res quasi ningú, però ja va esclatant, ja va esclatant, la bomba. Senyors, al final s’ha desamagat el llibre que ens tenien amagat del gran nostre clàssic, de Verdaguer! I si el tenien amagat és per una simple raó: pel que diu. En els nostres dies en què els caps de la joventut són matxacats amb tantes menes de demagògia, els aniran bé unes poques paraules de veritat, immunes al pas del temps, per la cara.
Verdaguer va convocar i convoca la unanimitat del poble i dels artistes al voltant de la seva obra, veritable Renaixença de l’ànima de la poesia. Per dir-ho amb el mot de Blake, toca els cels com si fossin un instrument. Que és una arpa, i entre les seves cordes veu la musa, d’una bellesa inexpressable en paraules, i l’expressa en paraules. Aquesta musa és la terra, la natura, l’univers, sa mare, la bellesa, la Roseta del mas d’Eures, la bondat, el seu poble petit, la veritat... i ell és tan humil com correspon al poeta més ambiciós que ha donat l’espècie: “¿Per què, per què, enganyosa poesia, / m’ensenyes de fer mons? / Per què escriure més versos en l’arena? / Platja del mar dels cels, / ¿quan serà que en ta pàgina serena / los escriuré amb estels?”
Ara al cap de cent anys veiem que efectivament també havia fet el misteriós viatge interior (interior?) de la lucidesa impublicable del qual avui oferim quatre retalls.

[En los Apunts de la casa d’oració todo lo que va entre comillas y sin otra indicación lo dice el maligno 1 (Satanás) o el maligno 2 o cualquier otro demonio; cuando Verdaguer escribe ‘diu’ o ‘deia’ sin más el sujeto es el diablo. Estos demonios se expresaban por boca de mujeres supuestamente poseídas, como la Marta Xica, la María 1, la María 2 y otras. Dos o tres capellanes, Verdaguer entre ellos, los obligan a hablar con las oraciones que les rezan. De estas, la primera es el Veni creator, canción de hermosa partitura que precisamente comienza así: Ven, espíritu creador. Este espíritu como puede verse ciertamente acudía a la llamada.]

Enric Casasses Figueres

 

Dimonis
Demonios

 

“Si veiéssiu los mils magos que hi ha a Barcelona! A Sants solament n'hi ha 900”.

“¡Si vierais los miles de brujos que hay en Barcelona! Tan sólo en Sants hay 900”.

159: Que em curaria de tot, que recobraria la memòria i enteniment que se m’anava xuclant lo M[aligne], com ho havia pronosticat dient: “Li xuclarem la salut, la memòria, l’enteniment i tot lo que té menos l’ànima”.

159: Que me curaría de todo; que recobraría la memoria y el entendimiento que me estaba chupando el M[aligno]; pues ya lo había pronosticado dicendo: “Le chuparemos la salud, la memoria, el entendimiento y todo lo que tiene menos el alma”.

165: Abans, amb tos versos donaves agrado a molts oïdos, de grans i xics i savis i ignorants; agradaves a molts cors. Ara has d’agradar a sols un cor: al Cor de Jesús. La Verge accepta els versos que li has dedicat, mes ara vol altra cosa.

165: Antes, con tus versos dabas contento a muchos oídos: a grandes y a chicos y a sabios e ignorantes. Agradabas a muchos corazones. Pero ahora tienes que agradar tan solo a un corazón: el Corazón de Jesús. La Virgen acepta los versos que le has dedicado, pero ahorita quiere otra cosa.

172: “Lo món en general i tos coneguts estan tan fora de camí que si vegessen lo que escrius dirien que és lo més mal fet de tos llibres, i això que el dicta Jesucrist. Tot hi és senzill, com que és obra del Senzill dels senzills. Qui ho reprova, serà reprovat”.

172: “El mundo en general y tus conocidos andan tan desencaminados que si viesen lo que escribes dirían que es el más mal escrito de tus libros, y eso que lo dicta Jesucristo. Todo en él es sencillo, como que es obra del Sencillo de los sencillos. Quien lo reprueba, reprobado será”.

205: “Jesucrist te diu: ‘Ets l’únic que has respost a la primera veu; no sies sord a la segona. No sies repropi’ ”.

205: “Jesucristo te dice: ‘Eres el único que ha respondido a la primera llamada. No seas sordo a la segunda. No seas rejego’ ”.

206: “Nosaltres te farem la guerra: fins les arenes del mar farem caminar per perdre la causa, i el dia que tingues lo peu pla, la sorra mateixa vindrà contra tos ulls per enterbolir-te”.

206: “Nosotros te haremos la guerra: hasta las arenas del mar echaremos a andar para perder tu causa, y el día que vayas a pie firme la arena misma vendrá contra tus ojos para enturbiarte”.

211: “La meitat de les mestresses de les cases dolentes són magues. Quina alegria pel sacerdot lo convertir una d’aqueixes pecadores o, si no, destorbar ses influències! Però el capellà no es cuida d’aquestes coses”.

211: “La mitad de las regentas de las casas non sanctas son brujas. ¡Qué alegría para el sacerdote convertir a una de estas pecadoras, o cuando menos estorbar sus influencias! Lástima, el capellán no se ocupa de estas cosas”.

214: “Mentre estaves molt flac, Jesucrist te posava barreres petites; ara que ets més fort, te’n posarà de més grosses”.

214: “Cuando estabas muy flaco, Jesucristo te ponía barreras pequeñas; ahora que eres más fuerte, te las pondrá más grandes”.

216: “Sentireu dir cada punt: ‘Ara no n’hi ha de miracles com en temps dels llanuts’. Si l’home no veu miracles —és Déu qui us ho diu i no só jo—, si l’home no veu miracles és que ja està cego; és que a la terra ja no hi ha més que iniquitat, ràbia, furor i pecat”.

216: “A cada rato oireis decir: ‘Ya no hay milagros hoy como en los tiempos de los simples’. Si el hombre no ve milagros –es Dios y no yo quien os lo dice-, si el hombre no ve milagros es porque ya está ciego; es porque en la tierra no hay ya más que iniquidad, rabia, furor y pecado” .

221: “La Candelera t’ha dat la candela ben llarga, a tu, ja pots estar content. I encesa, que te l’ha donada!” “A tu sí que et va florir lo lliri; a tu sí que et va sortir lo sol al mig del dia”.

221: “A ti La Candelaria te dio la vela muy larga, ya puedes estar contento por ello. ¡Y te la dio encendida!” “A ti sí que te florió tu lirio; a ti sí que te salió el sol en pleno mediodía”.

223: “No vol gaire habilitat lo batallar quan les bales van per l’aire. La gràcia està en batallar quan les bales te toquen”.

223: “No requiere mucha destreza batallar cuando las balas van por el aire. La gracia consiste en batallar cuando las balas te alcanzan”.

226: «A l’hospital i a la presó/ coneixeràs ton companyó”.

226: “En el hospital y en la cárcel/ conocerás a tu amigo”.

229: “Senyor, jo vaig a la guerra però em falta la sella, l’arma i el vestuari; donau-m’ho, si us plau. No pareu de dar-me lo vestit, des de les calcilles o calçons fins a la barretina. D’arma no en tinc, me l’he deixada robar; donau-me’n, Senyor, i feu que el meu germà també agafe l’arma contra qui ens ho roba tot”.

229: “Señor, me voy a la guerra, pero me falta la silla de montar, el arma y el vestuario; dámelo tú por favor. No dejes de darme el vestido, desde las calcetas o los calzones hasta el sombrero. Arma no tengo; permití que me la robaran; dámela, Señor, y haz que mi hermano también tome su arma contra quien todo nos roba”.

230: “Heu vist mai ningú al catafal del suplici? Mirau si té ganes de riure. Doncs l’home està al catafal i riu. Vosaltres, que ho sabeu, plorau”.

230: ¿Habeis visto alguna vez a alguien en el suplicio del cadalso? A ver si tiene ganas de reír. Pues el hombre está en el cadalso y ríe. Vosotros que lo sabeis, llorad”.

233: “Creu i practica, i agrega’t a l’Amic, i llança’t al mig del carrer”.

233: “Cree y practica, y únete al Amigo; y echáte a la mitad de la calle”.

237: Deia fa pocs dies: “En altre temps, sempre movíem guerres; avui som amics de la pau: nos va millor encara”.

237: Decía yo hace unos días: “En otros tiempos solíamos promover guerras; hoy somos amigos de la paz: nos va mejor todavía”.

Havent-li jo dit: “Anau a l’infern”, respon: “Ja no n’hi ha de dimonis a l’infern; tots som a la terra. L’infern està per llogar: sempre hi enviem estadants”.


Habiéndole yo dicho: “Idos al infierno”, repuso: “Ya no hay demonios en el infierno. Todos estamos en la tierra. El infierno está en alquiler: siempre estamos enviando inquilinos para allá”.

238: Me diuen que aquest matí cantava:
“Ai Verdagué,
jamai t’oblidaré”.

238: Me cuentan que esta mañana él cantaba:
“Ay Verdagué,
jamás te olvidaré”.

239: “La Sagrada Família serà el verdader bastó que us donarà auxili, protecció, consol i pinso. Tot això serà la pala per treure el pa del forn. La causa està molt inflamada”...

239: “La Sagrada Familia será el verdadero bastón que os dará auxilio, protección, consuelo y pienso. Todo eso será la pala para sacar el pan del horno. La causa está que arde”...

241: “Vosaltres dieu: “Déu ho arreglarà.” Sí, ho arreglarà, però amb lo suor de les criatures”.

241: “Vosotros decís: “Dios lo arreglará”. Sí, lo arreglará, pero con el sudor de sus criaturas”.

242: “Cada paraula sia un dall que rompa les cadenes que dinen [sic] al cor de l’home. Hi dinen, prenen cafè i agafen silló”.

242: “Cada palabra sea un tajo de guadaña que rompa las cadenas que comen en el corazón humano. Allí comen, toman café y agarran sillón.

246: “Lo veure la veritat fa ordinari, fa grosser”.

246: “Ver la verdad es ordinario, es grosero”.

247: Al mot de l’Evangeli de sant Lluc Gaudete autem quod nomina vestra scripta sunt in coelis, diu: “Això ningú ho entén, fins los més savis estan a la beabà. Ba, be bi, bo, bu”, ridiculisa als que llegeixen l’Escriptura sense fixar-s’hi.

“Fill, no meu, no: fill de la Pastoreta, fill de la flor espiritual, que n’hi costes de dolors a la Mare!”

247: Delante de la palabra del Evangelio de san Lucas Gaudete autem quod nomina vestra escripta sunt in coelis, dice: “Esto nadie lo entiende; hasta los más sabios están en el abecé. Ba, be, bi, bo, bu”; ridiculiza a quienes leen la Escritura sin fijarse en lo que leen.

“Hijo, mío no, no: hijo de la Pastorcita, hijo de la flor espiritual, ¡no sabes cuántos dolores causas a tu Madre”.

248: “Digues: ‘Qui intenta fer-me obeir, haja de ser l’autor de fer-me obeir’ ”.

248: “Tú dite: ‘Que quien intenta hacerme obedecer, tenga que ser el autor de hacerme obedecer’ ”.

262: “Lo món està en la mortalla i en lo desvari pròxim de la mort, amb un derrame al cervell, amb un derrame a la intel•ligència i amb un derrame a la voluntat, i en lloc de plorar, canta, i com que no es veu lo mal, no s’espanta”.

262: “El mundo está en la mortaja y en el desvarío prójimo a la muerte, con un derrame en el cerebro, con un derrame en la inteligencia y con un derrame en la voluntad, y en lugar de llorar, canta, y no viéndose su mal, no se espanta”.

265: “Jesucrist mateix te diu: ‘Confia en mi, que jo et manejaré el ser’ ”.

265: “Jesucristo mismo te lo dice: ‘Confía en mí, que yo te manejaré el ser’ ”.

267: “Que et penses que el peu sagrat m’ha d’apretar poc la banya per fer-me vomitar aquestes veritats?”

267: “¿Y qué te crees tú que el pie sagrado me aprieta poco la cornamenta para hacerme vomitar estas verdades?

272: “Lo sol sempre l’home el veu lleganyós; la lleganya té moltes pretensions”.

272: “El hombre siempre al sol lo ve lagañoso; la lagaña tiene muchas pretensiones”.

277: “La font de cobrar la saviesa és estroncada, la font de la salut està glaçada i la font de les virtuts té espatllada la canonada”.

277: “La fuente de cobrar la sabiduría está interrumpida; la fuente de la salud está congelada y la fuente de las virtudes tiene estropeada la cañería”.

290: “Ja vas enterrant lo respecte humà. Ja tens dues soles dobles a les sabates; si arribes a posar la tercera ben clavada, no relliscaràs i estaràs llibert”. “A on la trobaré?” “Esmolant lo machete”.

290: “Ya andas enterrando tu respeto humano. Ya tienes dos suelas dobles en los zapatos; si llegas a ponerle la tercera bien clavada, no resbalarás, y liberto serás”. “¿En dónde la encontraré?” “Afilando el machete”.

304: “A molts lo llegir los servirà per dur unes bones ulleres”.
“Qui és tonto i la Saviesa divina no hi està renyit, cava molt fondo”.

304: “A muchos leer les servirá para ponerse unas buenas gafas”.
“El que es tonto y no está reñido con la Sabiduría divina, cava muy hondo”.


314: “Jesús, la flor de la saviesa, va passar per ximple. Si vols medalla, passa per lo que Ell va passar per dar la salut als homes. Lo demés del món és una bufada de tabaco”.

314: “Jesús, la flor de la sabiduría, pasó por simple. Si quieres tener medalla, pasa por lo que El pasó para dar la salud a los hombres. Lo demás del mundo es una vaharada de tabaco”.

315: Al ser jo fora, digué de mi: Ha de renyir amb lo món per estimar lo món».

315: Estando yo fuera, dijo de mí: “Tiene que reñir con el mundo para amar al mundo”.

338: “Vosaltres estau al mig de la batalla. Si reculau per por de gana, de gana morireu; si reculau per por de set, de set morireu; si reculau per por de s